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Crónica del Evento Nora – Santander- #revolucionpinklove

 

Hola soy la bruja Pink y junto a mis chicas, quiero plasmar nuestra experiencia en el primer evento NORA de Santander.  Pero antes, queremos agradecer a la organización por regalarnos unos minutos para hablar del nuestro proyecto PINKLOVE…

3-2-1 empezamos:

Como la mayoría sabe, cada una de mis tres pinks es de una ciudad distinta, Ahna de Sevilla, Elizabeth de Marbella y Pilar de Madrid; por este motivo los viajes se programan con tiempo. Se intenta organizar todo con bastante margen de error, pero…  cuando entra en acción la puntualidad de algunas líneas aéreas, la cosa se complica.

Así es como arrancó la aventura hacia tierras cántabras: Con retrasos de más de dos horas, tunas cantando en el aeropuerto de Málaga y el Rosa persiguiéndonos con la puerta de embarque Pinkgate, ¿Coincidencia? Para nada, este es el año PinkLove y allá donde vayamos el rosa irá con nosotros.

Lamentablemente, el vuelo de Ahna se retrasó tanto que nuestra Pinkbruji perdió la conexión; se tuvo que quedar en Madrid a la espera de vuelo para el día siguiente.

La cuidad nos dio la bienvenida con el Casino bañado de Pink, nos atendieron de maravilla en el hotel y disfrutamos de un hermoso paseo nocturno por el paseo Marítimo.

El sábado, después de un fantástico desayuno, nos preparamos y fuimos a las caballerizas reales del Palacio de la Magdalena, donde se celebraría el NORA.

 

¿Qué puedo deciros para describir esa maravilla de lugar? Tan sólo que tenéis que visitarlo, es un lugar espectacular.

Nos reunimos con compañeras y amantes de la novela romántica y, como siempre, aprovechamos para charlar y ponernos al día de las novedades. Una vez instaladas con nuestro regalito de bienvenida empezó el evento.

Tenemos que decir que hubo mesas entretenidas  y momentos divertidos. Como toda experiencia, siempre se aprende y se puede mejorar. Sabemos que organizar tantos detalles no es nada fácil y, como ya se ha comentado en anteriores congresos, hay cosas que deben mejorar y otras cambiar o desaparecer.

Nosotras las Pinks intentamos quedarnos siempre con lo bueno y lo positivo de toda experiencia.

Cuando todo terminó,  Santander nos bautizó con un buen chaparrón mientras buscábamos un taxi… ¿Nos agobiamos? Nooooo, hicimos como Gene Kelly:  Cantamos bajo la lluvia.

Ah… y las cabecitas de mis Pinks, que nunca descansan, aprovecharon para maquinar nuevas cosas que se harán a fuego muyyyy lento.

 

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